Festival en la ITV

Llevo ya un tiempo dándole vueltas a mi cabeza sobre si publicar o no esta entrada, mayormente porque supone un cambio radical en la línea editorial de 4Wheels 4Fun tal y como lo conocemos. Pero ¿por qué no puedo darle una vuelta al blog sin perder un poco la “vena gamberra” que siempre nos ha caracterizado? Así que al final me he decidido a darle forma a este artículo, y espero que lo disfrutes leyendo.

Por razones que no vienen al caso, a finales del año pasado tuve que pasar la ITV a mi Violento, al Frutero, y al Octavia de mi padre (que era mío antes). Y quiero, a través de esta entrada de hoy, comentar un poco lo que cuesta (y no me refiero precisamente al dinero) pasar la ITV hoy en día.

Sudores fríos. Terror. Intriga. Dolor de barriga…

Primer asalto: Violento. No apto

Me presento en la ITV tras haber solicitado cita en la web de la estación, y justo un día antes de que cumpliera el plazo. Comienzan las pruebas de rigor: miran estado de luces, neumáticos, etc. Y, de repente, empieza a tocar los espejos (mi coche tiene homologado en ficha que lleva los espejos del M3, pero su anterior dueño, el Sr. Coco de Fuelwasters, los quitó y puso de nuevo los de serie). Llego al final de la línea y me dicen que me tienen que rechazar la ITV porque también se han cambiado las aletas (estaban homologadas unas tipo BMW Z3) amén de los espejos, y me ofrecen devolverme el dinero para poder ir a otra estación al día siguiente “por ver si en otra estación me la pasan”.

Segundo asalto: Violento. Apto

Al día siguiente acudo a otra estación totalmente distinta, donde me comentan que tal vez los discos de freno perforados que llevo no pasarían… miden el freno de servicio, dando unos valores totalmente distintos a la ITV del día anterior (yo pensaba que las ITV tendrían que tener unos aparatos que midieran más o menos lo mismo) y paso a la línea final. Por fin me dan lo que necesito, la pegatina válida para un año, no sin antes comentarme que tengo algo de holgura en una rótula de dirección. Bueno, ya tengo el papelito y el sello, me queda un año por delante para solucionarlo.

Todo legal, señor agente.


Tercer asalto: Turbo Frutero. Algo falla…

Al mes siguiente toca la ITV del frutero (ndr: ¿por qué todo el mundo compra el coche después del verano?). Tengo los silentblocks delanteros bastante tocados, pero no me daban cita en el taller hasta el día siguiente, y se me caducaba la ITV ese mismo día. Bueno, pues tras hacer las pruebas pertinentes, me rechazan la ITV porque tengo “una raja en uno de los neumáticos delanteros”. Le comento el tema de que lo voy a llevar al taller para poner los silentblocks y me dice que sí, que están un poco mal, pero que no es grave… Sin embargo, los neumáticos presentan un “desgaste irregular” (vaya, si tengo mal los silentblocks, lo normal es que los neumáticos gasten mal) y que me toca volver.


Cuarto asalto: Turbo Frutero.

Una semana más tarde, ya con los silentblocks cambiados, un par de neumáticos nuevos delante y un paralelo hecho, vuelvo a la estación de la ITV (por cierto, en este caso hay que volver a pasar la revisión en la ITV que te ha rechazado, salvo que vayas a otra ITV donde te tocará pagar el 90% del total de la inspección). Mira los neumáticos, todo en orden, ya tengo la pegatina anual.


Quinto asalto: Octavia.

Me toca esta vez llevar el Octavia diésel de mi padre a la ITV, y me lo llevo a otra estación distinta. Nada más llegar miran los faros, luces varias, etc. y me hacen la prueba de humos. Veo que hay algo que no va bien, y que la máquina hace una lectura exagerada (creo recordar que tenía una opacidad de 2,71). El operario de la ITV repitió la prueba hasta en un total de 8 veces, 8 veces en las que el pobre coche pasó de las 5.000 rpm (recordad que es diésel). Continúo por la línea y al ir a recoger la documentación… ¿lo adivináis? Pues, efectivamente, ITV desfavorable por humos. Me dice que intente darme una vuelta por los alrededores para ver si baja, y si no me tocaría andar llevando el coche al taller.

Ya puedo hacer colección de pegatinas.


Sexto asalto: Octavia. Sale bien.

Salgo de la estación de la ITV, cojo una zona de rotondas, y me dedico durante una media hora a pasar de rotonda en rotonda, entre primera y segunda velocidad, llevando el coche prácticamente al corte de inyección en cada rotonda. Vuelvo a la estación y me mandan a una calle específica para vehículos con desfavorable, y me toca otro operario que clava las rpm a 4.500. Da una opacidad baja (unos 0,16 o algo así) y me dan la pegatina verde.


Resultado final.

Así que, resumiendo, he llevado tres coches a la ITV y me ha tocado repetir visita con todos ellos por distintos motivos, pero lo que más me ha llamado la atención es la disparidad de criterios entre una estación y otra sobre todo en el caso del Violento; y cómo el Octavia pasó de tener una opacidad brutal a casi nada en cuestión de media hora.

Así pues, hamijos, si os toca llevar el coche a la ITV, más vale que os arméis de paciencia y que llevéis todo lo más en regla posible, sobre todo de “lo que se ve”, como me dijo un operario, o de lo contrario os tocará hacer más de una visita…

¿Coches… o mascotas?

Seguro que no estoy solo. Quiero creer que, en esta forma de tratar a los coches como si fueran una mascota no soy el único loco. Creo que alguno de mis amigos piensa igual que yo.

ForoMascotas.

¿Quieres saber qué relación tienen los coches y las mascotas? Pues sigue leyendo, porque seguro que en más de una línea estarás de acuerdo conmigo.

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El porqué de mi e46 330i

Hoy os traemos una nueva colaboración, esta vez de Bariwelo que, habiendo pasado por el “lado oscuro” del automóvil teniendo un 4 cilindros diésel de tracción delantera, volvió al redil con un gasolina de 6 pucheros de propulsión. Es posible que esta historia os suene a algunos, ya sea por haberla vivido en vuestras carnes o porque tengáis algún conocido que haya pasado por el mismo proceso. Abrochaos los cinturones, que arrancamos.

En una sociedad automovilista como la española, llena de coches con motorizaciones diésel, yo también compré un diésel. Deslumbrado por la patada, potencia y par, piensas: “esto es la hostia”; pero no, poco a poco te das cuenta de que el sonido no acompaña, el humo tampoco, empiezas a sentir en tus carnes que los diésel de antaño no son como los modernos, empiezas a ver cómo tendrás que cambiar los inyectores porque se rompen (suerte que en mi caso lo hicieron en un campaña de la marca), con no muchos kilómetros empiezas a sentir un cabeceo del motor en los semáforos ¿tendré algún inyector mal? Nooo, es el volante motor bimasa; escuchas silbidos raros dentro del compartimento del motor, uff, no es el turbo, pero es la EGR, en ocasiones hace un sonido bronco el motor a ralentí, ¡vaya! esta el DPF regenerando, me quedaré 10 minutos más en el coche antes de llegar a casa, después de 12 horas de trabajo a ver si acaba, y si no viajecito por autovía para que regenere, uff qué pereza. Empiezas a tener amigos con coches gasolina, con chuches y escapes que da gusto oír, y tú con tu cafetera taca, taca, taca, chof, chof, chof, que anda mucho pero no transmite… Creo que en esto de la cultura automovilista he crecido, ¡¡QUIERO UN GASOLINA Y TRASERA!!

bmw

Menuda planta.

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Presentación de amanciio

Sí, hace tiempo que debimos hacerlo, ya conocéis su trabajo porque ya ha publicado unas cuantas entradas, pero por h o por b no hemos tenido la oportunidad de hacer una presentación como es debido del tercer integrante del equipo de 4Wheels 4Fun. Hasta ahora.

Por fin podréis conocer un poco más a la persona que está detrás del nick de amanciio, esa persona que, como no podía ser de otra forma, es tan petrolhead como nosotros y que tiene un “hierro” digno del blog. Así que, sin más preámbulos, os dejamos con amanciio en toda su gloria.

Mítico.

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