Especies en peligro

Somos una verdadera especie en peligro de extinción. Recibimos palos por todas partes: la gente a la que no le gustan los coches, los que no entienden que prefiramos gastar nuestros ahorros en algo con ruedas, un volante y un motor; los políticos que ponen impedimentos, trabas e impuestos por doquier a los coches…

Avisados estáis…

Pero, aun así, yo estoy orgulloso de decir a los cuatro vientos que me gustan los coches, que soy un friki de ellos, y que disfruto con ellos a pesar de todos los sinsabores. ¿Por qué nos gustarán tanto los coches?

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Buscando un hierro que me llene

Como buen quemado, o al menos con alma de quemado, mis páginas web favoritas no son otras sino las de búsqueda de coches de segunda mano. A diario paso mucho tiempo mirando y remirando, con el objetivo de pasar el rato y, por qué no, con el objetivo de, algún día, poderme comprar un “hierro” de los que tanto nos gustan.

¡¡¡Con la de hierro que tiene!!!

Teniendo en cuenta que no me voy a deshacer del frutero como coche principal, el presupuesto destinado a la compra del “hierro” no puede ser cuantiosa, de modo que la lista de posibles candidatos se reduce bastante (no, no estoy pensando en un M3 ni nada parecido). Veamos entonces qué es lo que estoy tramando.

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Esos clásicos molones

Como buen aficionado a los coches nacido en los años 80 (bueno, un poco antes, pero mantengamos mi edad en el anonimato), siento especial devoción por los coches clásicos. Coches que, de una manera o de otra, han formado parte de la historia del automóvil: unos han sido más populares y otros apenas son ejemplares de coleccionistas, pero son coches que, al fin y al cabo, nos hacen levantar la vista de nuestro volante cada vez que vemos uno por la calle.

Shelby GT 500

Eleanor. Sobran las presentaciones.

Pero ¿qué es un clásico? ¿Todos los coches pueden ser considerados clásicos? Aquí nos vamos a encontrar con multitud de opiniones, desde un bando que opina que un coche, desde el momento que tiene más de 20 años, se puede considerar como clásico; mientras que el otro bando defiende que para que un coche sea clásico debe haber sido un coche que haya significado una parte importante en la historia del automóvil. Vamos a verlo.

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