Rutas 4W4F: M-533

Tras un breve periodo de inactividad en el blog (¿cómo? ¿Dices que hemos estado inactivos siete meses? Hay que ver cómo pasa el tiempo), vamos a retomar el pulso al blog con una entrada que, si bien sigue la temática principal del blog, inaugura una sección que esperamos os guste.

Lógicamente, y como ya hemos contado en numerosas ocasiones, en 4Wheels 4Fun nos gusta conducir. Sí, como el lema aquel de BMW de principios de la década pasada, nos gusta hacer kilómetros y no solo para desplazarnos del punto A al punto B, sino para disfrutar del trayecto que va desde A hasta B, y que en ocasiones implica pasar también por el punto C, el D y a veces hasta el Z.

¿Te gusta conducir?

Ya hemos hablado largo y tendido en el blog acerca de los coches que nos ayudan a lo que nosotros denominamos “conducción espirituosa”; hemos hablado de qué coches nos compraríamos y qué coches no tocaríamos ni con un palo… y también que, posiblemente en un futuro no muy lejano, lo mismo nos toca reciclarnos. Pero al menos esperamos que en ese futuro quede hueco para las SENSACIONES, y para que los románticos de la conducción no nos sintamos desplazados conduciendo una lavadora con ruedas.

¿Y por dónde nos gusta conducir a los 4Wheels 4 Fun? Mira que hay carreteras por el mundo, y cada vez hay más autopistas y autovías, pero no, no nos gusta conducir por la autovía, es monótono y aburrido. Las carreteras secundarias no están mal, no nos impresionan, pero tampoco suelen ser la panacea… Y, aunque hemos hecho algún escarceo con la conducción off-road, tampoco nos gusta conducir por los caminos como norma general.  

La Ruta 66. Aunque no nos importaría conducir en esa recta…

Entonces… ¿por dónde nos gusta dar rienda suelta a nuestra pasión? Bueno, pues seguramente ya lo habréis adivinado: nos encantan esas carreteras locales y comarcales por las que apenas pasan coches de vez en cuando, algún ciclista osado o algún caminante que aprovecha las horas de menos calor en verano para hacer un poco de vida sana y mantenerse activo.

El porqué es muy sencillo: estas carreteras poco transitadas suelen ser carreteras caracterizadas por su amplia profusión de curvas y escasez de rectas (NdR: la línea recta es aburrida), y con esa escasez de tráfico te permiten marcarte tu propio ritmo, y conocer dónde están tus límites y dónde los del coche, sin agobios ni presiones de ninguna clase. No hay nada peor que ir detrás de otro coche que puede ir más lento de lo que iríamos nosotros y al que, por la naturaleza de la carretera, no puedes adelantar.

Existen varias carreteras de este estilo a lo largo y ancho de nuestra península, y seguro que vosotros tenéis vuestra carretera fetiche, esa carretera de referencia a la que escaparos tras un mal día en el trabajo, o por qué no, simplemente porque os apetece salir a dar una vuelta solos o con amigos. Nosotros no podríamos quedarnos con una sola, y si bien en esta entrada os vamos a hablar concretamente de una de ellas, posiblemente dará pie a más entradas relacionadas.

En el día de hoy, la ruta que nos ocupa es la carretera M-533, que une Peralejo con Zarzalejo, situados en plena sierra (¿qué sierra? LA SIERRA, para un madrileño no existe otra sierra más que la sierra de Madrid). Bromas aparte, ambos pueblos pertenecen a la Sierra de Guadarrama en la vertiente madrileña, y no quedan lejos de la provincia de Ávila.

Una vez que llegamos al pueblo de Peralejo y salimos del mismo por la carretera principal, daremos inicio a un corto trayecto que nos llevará a Zarzalejo Estación, donde dará inicio la parte más divertida y entretenida de nuestra ruta. La estación ya nos empieza a avisar de que estamos a punto de iniciar la subida hacia el pueblo de Zarzalejo, y enseguida notaremos un cambio en el paisaje, al subir por una carretera flanqueada en su lado izquierdo por un pinar que nos acompañará durante buena parte de la subida.

No digáis que no os motiva a coger el coche ahora mismo…

He de decir que la carretera se encontraba en obras la última vez que he rodado por ella, por lo que cualquier precaución es poca, ya que no hay líneas que marquen la separación entre carriles ni el inicio de la cuneta. Esto nos hará ir buscando la mejor trayectoria siempre que no tengamos tráfico de frente, ya que al ser una carretera estrecha permite ir buscando el teórico eje central.

Nos encontraremos con una horquilla amplia a izquierdas, para unos pocos metros más adelante tener que jugar con el freno, el cambio y el acelerador para poder afrontar con éxito la primera de las dos horquillas cerradas antes de llegar a Zarzalejo. Una vez allí continuaremos subiendo hacia el archiconocido puerto de la Cruz Verde, pasando también por otra zona de curvas y otra horquilla rápida que nos hará disfrutar de la subida. Precisamente en esta horquilla, en la parte izquierda, nos encontraremos con un mirador, que nos permitirá parar y disfrutar del paisaje, amén de poder hacer algunas fotos a nuestras máquinas.

Violento sano en el mirador.

Terminando este tramo, nos acercaremos a una rotonda que nos llevará, por un lado, a Ávila, y por el otro, a la bajada del puerto de la Cruz Verde hacia El Escorial, donde tras otras pocas horquillas y curvas interesnates podremos hacer turismo si así lo deseamos, visitando su famoso monasterio, las rutas a pie o en bicicleta hacia la “silla de Felipe II”, etc.

Festival en la ITV

Llevo ya un tiempo dándole vueltas a mi cabeza sobre si publicar o no esta entrada, mayormente porque supone un cambio radical en la línea editorial de 4Wheels 4Fun tal y como lo conocemos. Pero ¿por qué no puedo darle una vuelta al blog sin perder un poco la “vena gamberra” que siempre nos ha caracterizado? Así que al final me he decidido a darle forma a este artículo, y espero que lo disfrutes leyendo.

Por razones que no vienen al caso, a finales del año pasado tuve que pasar la ITV a mi Violento, al Frutero, y al Octavia de mi padre (que era mío antes). Y quiero, a través de esta entrada de hoy, comentar un poco lo que cuesta (y no me refiero precisamente al dinero) pasar la ITV hoy en día.

Sudores fríos. Terror. Intriga. Dolor de barriga…

Primer asalto: Violento. No apto

Me presento en la ITV tras haber solicitado cita en la web de la estación, y justo un día antes de que cumpliera el plazo. Comienzan las pruebas de rigor: miran estado de luces, neumáticos, etc. Y, de repente, empieza a tocar los espejos (mi coche tiene homologado en ficha que lleva los espejos del M3, pero su anterior dueño, el Sr. Coco de Fuelwasters, los quitó y puso de nuevo los de serie). Llego al final de la línea y me dicen que me tienen que rechazar la ITV porque también se han cambiado las aletas (estaban homologadas unas tipo BMW Z3) amén de los espejos, y me ofrecen devolverme el dinero para poder ir a otra estación al día siguiente “por ver si en otra estación me la pasan”.

Segundo asalto: Violento. Apto

Al día siguiente acudo a otra estación totalmente distinta, donde me comentan que tal vez los discos de freno perforados que llevo no pasarían… miden el freno de servicio, dando unos valores totalmente distintos a la ITV del día anterior (yo pensaba que las ITV tendrían que tener unos aparatos que midieran más o menos lo mismo) y paso a la línea final. Por fin me dan lo que necesito, la pegatina válida para un año, no sin antes comentarme que tengo algo de holgura en una rótula de dirección. Bueno, ya tengo el papelito y el sello, me queda un año por delante para solucionarlo.

Todo legal, señor agente.


Tercer asalto: Turbo Frutero. Algo falla…

Al mes siguiente toca la ITV del frutero (ndr: ¿por qué todo el mundo compra el coche después del verano?). Tengo los silentblocks delanteros bastante tocados, pero no me daban cita en el taller hasta el día siguiente, y se me caducaba la ITV ese mismo día. Bueno, pues tras hacer las pruebas pertinentes, me rechazan la ITV porque tengo “una raja en uno de los neumáticos delanteros”. Le comento el tema de que lo voy a llevar al taller para poner los silentblocks y me dice que sí, que están un poco mal, pero que no es grave… Sin embargo, los neumáticos presentan un “desgaste irregular” (vaya, si tengo mal los silentblocks, lo normal es que los neumáticos gasten mal) y que me toca volver.


Cuarto asalto: Turbo Frutero.

Una semana más tarde, ya con los silentblocks cambiados, un par de neumáticos nuevos delante y un paralelo hecho, vuelvo a la estación de la ITV (por cierto, en este caso hay que volver a pasar la revisión en la ITV que te ha rechazado, salvo que vayas a otra ITV donde te tocará pagar el 90% del total de la inspección). Mira los neumáticos, todo en orden, ya tengo la pegatina anual.


Quinto asalto: Octavia.

Me toca esta vez llevar el Octavia diésel de mi padre a la ITV, y me lo llevo a otra estación distinta. Nada más llegar miran los faros, luces varias, etc. y me hacen la prueba de humos. Veo que hay algo que no va bien, y que la máquina hace una lectura exagerada (creo recordar que tenía una opacidad de 2,71). El operario de la ITV repitió la prueba hasta en un total de 8 veces, 8 veces en las que el pobre coche pasó de las 5.000 rpm (recordad que es diésel). Continúo por la línea y al ir a recoger la documentación… ¿lo adivináis? Pues, efectivamente, ITV desfavorable por humos. Me dice que intente darme una vuelta por los alrededores para ver si baja, y si no me tocaría andar llevando el coche al taller.

Ya puedo hacer colección de pegatinas.


Sexto asalto: Octavia. Sale bien.

Salgo de la estación de la ITV, cojo una zona de rotondas, y me dedico durante una media hora a pasar de rotonda en rotonda, entre primera y segunda velocidad, llevando el coche prácticamente al corte de inyección en cada rotonda. Vuelvo a la estación y me mandan a una calle específica para vehículos con desfavorable, y me toca otro operario que clava las rpm a 4.500. Da una opacidad baja (unos 0,16 o algo así) y me dan la pegatina verde.


Resultado final.

Así que, resumiendo, he llevado tres coches a la ITV y me ha tocado repetir visita con todos ellos por distintos motivos, pero lo que más me ha llamado la atención es la disparidad de criterios entre una estación y otra sobre todo en el caso del Violento; y cómo el Octavia pasó de tener una opacidad brutal a casi nada en cuestión de media hora.

Así pues, hamijos, si os toca llevar el coche a la ITV, más vale que os arméis de paciencia y que llevéis todo lo más en regla posible, sobre todo de “lo que se ve”, como me dijo un operario, o de lo contrario os tocará hacer más de una visita…

10 Year Challenge

Si eres un habitual en las redes sociales, en los últimos días habrás visto que se ha hecho viral (o sea, que se ha difundido como el virus de la gripe) una nueva moda, que consiste en poner una foto nuestra de hace diez años y otra de hoy en día.

Básicamente, un resumen perfecto de cómo cambiamos en 10 años.

Las personas cambiamos: si busco una foto de hace 10 años, tengo más cara de niño, prácticamente ninguna cana y quizá algo más de pelo. Sin embargo, los coches cambian a una velocidad pasmosa en estos diez años, hasta el punto que no se puede reconocer casi el modelo precedente del actual.


En muchos casos, el modelo evoluciona y sigue conservando su identidad, su nombre propio por el que lo reconocemos desde siempre, aunque cambie la denominación interna de la marca. Así, el Skoda Octavia que yo tenía en 2009 sigue denominándose Octavia a día de hoy, pero el diseño ha cambiado sustancialmente. O mi actual serie 3, que, si bien se sigue llamando serie 3, hoy en día parece más un Lexus que un BMW.

Mi Octavia RS. Hoy el Octavia no me parece tan bonito como este.

En este lapso de 10 años, ha habido muchos cambios, en algunos casos debidos a las modas imperantes en cada momento: en 2009 los monovolúmenes tenían un gran éxito entre el público, mientras los SUV tenían un papel emergente pero casi reducido a gamas altas (como el X5 o el X6 de BMW). Cada marca se afanaba en sacar uno o varios monovolúmenes, que a día de hoy ocupan un papel residual e, incluso, inexistente: Seat ya no fabrica el Altea ni el Altea XL, que otrora tuvieron un buen nivel de ventas en la marca.

Otros modelos que están perdiendo gradualmente su lugar han sido las berlinas medias, que han dado paso a la moda SUV: hoy, además de los SUV de alta gama, encontramos coches como el VW T-Roc, los Peugeot 2008, Renault Captur u Opel Mokka, que no dejan de ser evoluciones de los coches urbanos sobreelevados y que no pisarán nunca un camino de tierra.

Un todocamino pisando asfalto. No lo verás en el campo.

Además, se han implementado desde hace unos pocos años los motores “downsizing”, los cuales han reducido cilindrada y número de cilindros para dar paso a mini-motores: hemos pasado de un 2.0 con turbo a un 1.4 de cuatro cilindros con turbo en el grupo VAG; de los 3.0 atmosféricos de BMW a 2.0T en casi toda la gama exceptuando los 340i y los M3; de los 1.6 y 1.8 del Ford Focus a un 1.0 Ecoboost…

Otro de los cambios de estos 10 años, en mi opinión a peor, es el tema del diseño exterior e interior de los coches. Hemos pasado de interiores austeros, con radios de tamaño doble-DIN (o navegadores de 6-7″) a auténticas tablets poco integradas en el salpicadero; y hemos pasado de formas suaves a formas angulosas y parrillas desproporcionadas que ocupan la mayor parte del morro: para mí esto es un claro indicativo que hará que dentro de 10 años, los coches de hoy en día sean vistos como una antigualla, mientras que los de 2009, en muchos casos, seguirán teniendo ese halo de atemporalidad.

Absurdo. Más que la música del tiovivo.

Aparte del paso de monovolumen a SUV y del downsizing, en estos diez años también ha habido un boom de los coches eléctricos: hemos pasado de los primeros escarceos de Toyota con los híbridos (el Prius lleva ya desde 1997, pero durante el periodo 2004-2009 tuvo su mayor auge) a que ahora prácticamente todas las marcas nos ofrezcan, como mínimo, un vehículo híbrido en casi todas sus gamas, y que muchas otras estén centradas en el desarrollo de los vehículos eléctricos. Y como quiera que a las grandes ciudades de aquí a unos años solo se podrá acceder con este tipo de coches, parece que esta va a ser una tendencia que se va a mantener de cara al futuro y que aumentará en los próximos años.

¿Y qué nos queda a los amantes de la conducción espirituosa, entonces? ¿Nos tendremos que reciclar? Un servidor puede llegar a aceptar determinados coches eléctricos, sobre todo por su aceleración plenty of power desde cero hasta arriba; pero soy bastante reacio a tener que abandonar mi conducción “pegada al suelo” por una conducción sobreelevada debido a la dichosa moda SUV.

Al final, a un servidor se le pone cara de acelga cada vez que ve una novedad en el mercado del automóvil, y todo esto hace que cada día ame un poco más los clásicos, pues reúnen un poco todas las características que se han ido perdiendo al cabo de los años.

Diseños con personalidad.

Moraleja: comprad un clásico, conducidlo y disfrutadlo todo lo que podáis, o mejor dicho, hasta que nos dejen, y, como diría un castizo, “que nos quiten lo bailao”.

¿Coches… o mascotas?

Seguro que no estoy solo. Quiero creer que, en esta forma de tratar a los coches como si fueran una mascota no soy el único loco. Creo que alguno de mis amigos piensa igual que yo.

ForoMascotas.

¿Quieres saber qué relación tienen los coches y las mascotas? Pues sigue leyendo, porque seguro que en más de una línea estarás de acuerdo conmigo.

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¿Es el fin de los combustibles?

Hace pocos días saltaba la noticia: el gobierno quiere que se dejen de vender coches de combustión (tanto diésel como gasolina) para el 2040. Y, para ello, nada mejor que instar a las gasolineras a convertirse en electrolineras, quienes tendrán que realizar una gran inversión para adaptarse a los nuevos tiempos.

Electrolinera

Una electrolinera alimentando.

Pero… ¿es tan sencillo estimar un fecha tan concreta para anunciar el fin de los motores de combustión tradicional (esto es, diésel y gasolina)… o por el contrario es jugar a ser Rappel? Veámoslo.

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Que comience el juego

Ya hemos hablado en más de una ocasión de los coches que tendría en mi garaje si tuviera posibilidades (o sea, parné en el banco). También he hablado hasta la saciedad de los clásicos molones, de los daily cars y de los coches deportivos que me gustan.

Juego

Que comience el juego.

Pero, ay, hamijos, hace poco me han propuesto en un grupo de Whatsapp un aprieto muy grande, una especie de juego en el que están implicados los coches, y que seguro que a más de uno de vosotros le saldría humo de las orejas puesto que las opciones son múltiples. ¿Queréis saber de qué se trata? Pues coged vuestra taza favorita, echad un buen café, té o vuestro refresco preferido y seguid leyendo.

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Kilómetros de pruebas

Como ya os conté en anteriores entradas, este verano he podido probar algún que otro coche como conductor, y también como copiloto (el servicio de taxi que me ha facilitado mi compañía de seguros para poderme desplazar cuando no tenía medios para ir a casa, mis dieses en este sentido).

Pero no solo he podido probar un coche, sino dos más, ya que a mi suegro también se le averió su Hyundai i40 y le dejaron un par de coches mientras duraba su reparación, uno se lo puso su seguro y el otro se lo puso Hyundai. ¿Quieres saber más?  Sigue leyendo.

Odómetro

Cuentakilómetros a la antigua usanza.

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