Kilómetros de pruebas

Como ya os conté en anteriores entradas, este verano he podido probar algún que otro coche como conductor, y también como copiloto (el servicio de taxi que me ha facilitado mi compañía de seguros para poderme desplazar cuando no tenía medios para ir a casa, mis dieses en este sentido).

Pero no solo he podido probar un coche, sino dos más, ya que a mi suegro también se le averió su Hyundai i40 y le dejaron un par de coches mientras duraba su reparación, uno se lo puso su seguro y el otro se lo puso Hyundai. ¿Quieres saber más?  Sigue leyendo.

Odómetro

Cuentakilómetros a la antigua usanza.

Como es la parte menos interesante, puesto que no los he podido probar conduciendo, comenzaré con los taxis: el primer taxista me llevó en una furgoneta Mercedes Clase V (cada vez más similares las furgonetas a un turismo, con interior en madera, automática, navegador…). Vamos, igualito que la Trade que conducía yo de joven… Luego me llevaron en un BMW serie 3 GT, muy curioso con esas ventanillas sin marco al estilo coupé (y el primer taxi BMW que veo). Y por último en un Mercedes Clase E W212, con 4 años y unos 580.000 km en el odómetro, con una apariencia interior de coche con 58.000 km. Parece que envejecen bien los Merches…

A continuación damos paso a los tres coches que he conducido y llevado al menos durante unos kilómetros, y que he podido hacerme a la idea de cómo van: dos me han sorprendido para bien, y el otro para mal.

Hyundai i30 PD (MkIII)

Este fue el coche que me pusieron para volver de León, por lo que recorrí alrededor de 500 kms entre unas cosas y otras. Coche con motor de gasolina de 120 cv que la verdad es que se defendía bastante bien, y un maletero muy capaz en el que entró todo el equipaje que llevábamos de unos 10 días de vacaciones: dos maletas de tamaño medio, dos mochilas, una bolsa de deporte, varias bolsas con comida y demás… Iba bastante bien equipado según los estándares actuales (radio tipo tablet un tanto crujiente incluida), asistentes de conducción por doquier… Sin embargo, le tengo que poner un pero, y es que el depósito de combustible es un tanto escaso (50 litros) como para lograr una buena autonomía. Quizá un i30N no sería del todo desdeñable…

Versátil, con un diseño bonito.

Volvo V40

Con esto se presentó mi suegro en casa, con un V40 en un llamativo color rojo, equipado con navegador, faros full LED (una pasada lo bien que alumbran este tipo de faros) y unas cuantas cosas más. Propulsado por un motor D2 de 120 cv, también se defendía muy bien, en mi opinión algo mejor que el i30 del que os hablaba unas líneas más arriba (seguramente por el mayor par disponible al ser diésel). Sin embargo, confirmé mis sospechas con respecto a este modelo: es pequeño (bueno, más o menos del tamaño del i30) y apenas tiene maletero. Es una lástima, pues me lo llevé a dar una vuelta un poco alegre y el coche se comportó a las mil maravillas, me dejó muy buen sabor de boca este coche: tiene un tacto de palanca de cambios excelente, los pedales tienen la dureza adecuada, muestra un buen aplomo en curva…

Yo habría escogido otro color, pero me guuuuuusta.

Hyundai Ioniq

Y aquí, hamijos, llegamos a la oveja negra de los coches que he probado este verano. No es el primer coche híbrido que pruebo (ya he conducido anteriormente el E-Golf, Golf GTE y Passat GTE), pero sí es el primero que pruebo con algo más de tiempo y durante más kilómetros. Es un coche con una buena amplitud y muy buen maletero con portón trasero, pero su comportamiento no me gustó para nada: aúna un motor de gasolina de 105 cv con uno eléctrico de 45, pero en primer lugar su cambio (de accionamiento lento, podías darle a la leva para bajar de 3ª a 2ª y el coche no solo no metía la 2ª, sino que al ver que no tenía que reducir metía 4ª), y el lag que tiene cuando le pisas a fondo (se “piensa” y mucho si puede tirar solo con el motor eléctrico, si tiene que arrancar el de gasolina, si tiene que bajar un par de marchas…). Y aparte algunos acabados en este coche no están acordes con lo que es el resto del coche: detalles como el freno de mano de pedal (parecido al mítico de Mercedes) es algo que está muy desfasado, y más cuando el i40 lleva montando freno eléctrico desde su salida al mercado en 2011.

Si mejorasen unos detallitos de nada, sería mucho mejor producto.

Conclusiones

¿Me compraría alguno de los coches que he probado? Pues sí, tanto el i30 como el V40 me gustaron mucho, obviando que quizá yo necesito sobre todo algo más de maletero que el que ofrecen ambos modelos (en este sentido ganaría el Ioniq de calle), pero en el caso de inclinarme por el i30 lógicamente me iría al radical i30N, con sus 250cv (275 en la versión Performance). El V40 solo tiene el motor T3 en gasolina como máximo exponente entregando 150cv, se queda algo escaso para un Petrolhead medio, pero si ya tienes un coche de disfrute, quizá te sobre. Tal vez, en este caso, optaría por un V60, con un maletero mayor y motores más potentes. Sobre el Ioniq… tendrían que mejorar unas cuantas cosas que no me han gustado como para que me plantease un coche así.

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Un comentario en “Kilómetros de pruebas

  1. Pingback: ¿Es el fin de los combustibles? | 4Wheels 4Fun

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