Tenemos novedades

Los que me seguís, o, mejor dicho, sois fieles seguidores del blog (tanto mis entradas como las de Ander y las de Kevin) ya sabéis (porque lo hemos repetido hasta la saciedad) que nos encantan los lobos con piel de cordero (no zoo).

Lobo con piel de cordero

Cuidado: no todo es lo que parece.

Y también sabéis que, desde hace ya unos meses, ando mirando el mercado de segunda zarpa, en busca de la felicidad de un hierro que me llene.

Estoy seguro de que, a muchos de vosotros, estimados lectores, os gustaría tener un 335i, quizá no con la carrocería de mi frutero, pero sí en forma de coupé o descapotable. También me atrevería a decir que, posiblemente, muchos de vosotros lo elegiríais manual y de propulsión antes que asemejarlo al mío. Pero yo elegí todo a la vez: frutero, automático y arrastrapatas.

Y quizá por la suma de todo eso, el 35 es un coche que anda, sí, y mucho, pero lo que es ofrecer SENSACIONES… poco. Sí, es cierto que entras al peaje, bajas a 40 km/h, se abre la barrera, hundes el pie derecho hasta el fondo, te pega la patada y empiezas a ver cómo va subiendo la velocidad de forma vertiginosa, pero… ya está. Todo está muy filtrado, apenas se nota la velocidad, no hay latigazos inesperados de la trasera…

Velocidad

Dicen que así se ven las cosas cuando vas deprisa.

A alguno seguro que le parecerá mucho más de lo que está acostumbrado, sobre todo porque sé que alguno de mis seguidores se mueve en calderos y en coches menos potentes, pero yo busco algo más, busco ir un poco más allá de lo que ofrecen 300 potros salvajes en línea recta… y es por eso por lo que he estado buscando un hierro, y creo haberlo encontrado.

Aparte de las sensaciones, también es cierto que, últimamente, de tanto ir al Jarama como espectador y, en un par de ocasiones este 2017, ir de asistencia de mi amigo Álvaro (el que se quedó con mi E36 azul del que os hablé en esta entrada), el gusanillo de entrar a unas tandas se ha ido convirtiendo en el monstruo del Lago Ness. Y claro, miro a su coche, miro al mío al lado y veo que no es lo suyo.

Río Jarama

Vaya, ya se ha vuelto a equivocar el becario…

No es lo suyo, primero porque es mi coche de diario, es con el que me desplazo para ir a trabajar, por lo que, si pasase algo, me quedaría vendido (y la opción del transporte público viviendo en un pueblo del sur de Madrid no es muy recomendable, más que nada porque el tema de la compatibilidad de horarios y las conexiones entre poblaciones, aunque sean limítrofes, es catastrófica). Cierto es que muchos de vosotros pensaréis que no tiene por qué pasar nada, pero basta que no pase nada hasta que pasa.

En segundo lugar, los 35i de estricta serie como el mío son unos coches que no están pensados para circuito. Son más bien una especie de Gran Turismo, coches para ir por una autobahn a 250 km/h sin despeinarte, pero no para estar a fondo en un circuito: el intercooler de serie no aguanta más de 3 o 4 vueltas seguidas al Jarama sin que el coche entre en limp mode; los frenos no son nada del otro mundo… y yo no me fío mucho de que el cambio automático pueda aguantar el trato que se le da al coche en un circuito, además de no ser el cambio ideal para conducir en el circuito…

De modo que si al final quiero saciar, aunque solo sea por una vez, el gusanillo de entrar con mi coche al circuito, tengo dos opciones: una, preparar a fondo el frutero con unos buenos frenos, suspensiones, intercooler, y quizá alguna modificación más, y rezar todo lo que sepa para evitar una salida de pista o algo peor; o dos, destinar todo el dinero a invertir en el coche de diario en comprar un coche de capricho, con el que poder irme un domingo a dar una vuelta por el mero placer de conducir, y poder entrar al circuito sin miedo a que se rompa.

Chuches

Estas son las “chuches” que a nosotros nos gustan.

Así que nada, una vez decidido a coger algo decente, empecé a peinar el mercado de segunda mano, cada vez en un estado más comatoso en este nuestro país: que si yo sé lo que vendo, que si no tengo prisa, que si éste pide 4.000 por un coche pelado por qué yo no voy a pedir 8.000 por el mío, al que le cambio el aceite cada 45.000 km porque se me olvida… se antojaba un largo camino hasta dar con la unidad adecuada.

He pasado mañanas, tardes y noches enteras mirando las conocidas web de segunda mano, en busca del unicornio. Ya he llegado a un punto tal en el que me conozco al dedillo todo lo que ofrece el mercado, controlas qué coches llevan vendiéndose más de seis meses (estuve siguiendo un Mercedes C280 que me gustaba desde julio del año pasado, y se ha vendido el pasado mes de enero); te das cuenta de que el coche que has ido a ver por 1.800€ que estaba recién sacado de un desguace lo acaban de poner a la venta en otro punto de la Península a 3.800€…

Al final, cuando llevas así ya varias semanas, acabas harto, decepcionado, e incluso llegas a plantearte que tal vez no necesitas ese coche, no necesitas ese capricho, no necesitas saciar esas ansias por entrar a circuito…

CONTINUARÁ.

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2 comentarios en “Tenemos novedades

    • Muchas gracias, a veces hay que tener una infinita paciencia.

      Respecto al coche de Ander, está la cosa un poco complicada para vender tal cual está ahora…

      Me gusta

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