Viaje a Nürburgring, 1ª parte: Track-day en Circuit des Ecuyers

Después de haber empezado el verano de un modo completamente distinto al planeado con un viaje exprés a Madrid que supuso la incorporación de un nuevo miembro a nuestra flota, emprendí el viaje hacia Nürburgring acompañado por mi hermano.

img_20160816_163840934

Cosas que lleva uno en el maletero cuando va de viaje.

Como recordaréis, el Clio recibió unas mejoras de cara a este viaje (neumáticos Michelin Pilot Super Sport, filtro de sustitución K&N y pastillas EBC Yellow Stuff). Además, se le adelantó el cambió de aceite y se aprovechó para meterle Motul X-cess.

Tras un largo viaje por autopistas francesas y dejarme un pico en gasolina y peajes (mejor no hacer números), llegué al pueblo en el que vive Kevin, y en el que pasaría un par de noches con sus respectivos días.

Después de que la familia de Kevin nos acogiera como si fuéramos un miembro más del clan, Kevin, llegó del curro y por fin pudimos conocernos en persona (¿os podéis creer que no nos conocíamos aún?).

Como no podía ser de otra forma, la estancia en Francia se aprovechó como es debido, y no perdimos la oportunidad de participar en un track-day en Circuit des Ecuyers.

La jornada empezó con una pista empapada, en la que la lluvia seguía cayendo y en la que los neumáticos del Clio me darían ventaja a pesar de que no conocía la pista (Kevin ya había rodado allí antes, aunque con el Corrado, además, el Compact iba con semis y las roscadas MDU que no había probado en circuito aún).

img_20160818_1631272

Ecuyers cuando ya no llovía. Fijaos en el “moreno” de las llantas delanteras.

Así, la primera hora fue más para conocer la pista y su estado que para otra cosa. Kevin, no pudo disfrutar estas primeras vueltas debido a las condiciones, incluso llegó a sufrir una mini excursión por el césped que rodea el asfalto de Ecuyers.

Pronto, sin embargo, dejó de llover, y a pesar de ser pocos los que estábamos rodando, la pista empezó a secarse, con lo que los tiempos bajaban poco a poco. Para cuando terminó la mañana, el sol ya empezaba a mostrarse (tímidamente, eso sí).

Tras cuatro horas de track-day, regresamos a casa a comer, mientras dudábamos de si volver o no a la tarde (no nos apetecía volver a correr en mojado). Pero el tiempo mejoró, con lo que volvimos a pista mientras se nos unían corredores, algunos de ellos con unos coches que todo quemado quisiera tener en el garaje.

A medida que la tarde avanzaba, el asfalto se iba calentando, y lo que a la mañana era un lastre para Kevin (semis y roscadas), ahora se estaban convirtiendo en una importante ventaja, a pesar de que yo ya me conocía bien el trazado y había recibido consejos del susodicho.

La última vez que salimos al circuito, condicionó el resto de las vacaciones de Kevin, pues pisó un tirafondo que le pinchó la rueda trasera derecha (sospechamos que se le cayó a un Twingo MKI de carreras que no hacía más que salirse de pista).

Como no habíamos llevado ninguna herramienta, tuvimos que pedir ayuda al dueño de un Clio 2 preparadísimo que tomaba las curvas a tres ruedas a una velocidad endiablada. Tras muchos esfuerzos para conseguir sacar la “galleta” de repuesto, conseguimos que el coche pudiese llegar a casa sin ningún problema, al menos en teoría (dejando el coche con una estampa cuanto menos curiosa).

img_20160818_1905311

Me recuerda a cierta escena de Los Simpson que no voy a comentar por respeto a Kevin.

Eso sí, como a todo en la vida hay que buscarle un lado positivo, se puede decir que Kevin perdió un neumático en Ecuyers, pero ganó un compañero de pista para futuros track-days, pues como Kevin, el dueño del citado Clio era un habitual del circuito y solía ir solo.

Después de una intensa jornada de track-day (casi 8 horas en total, donde conseguí un tiempo de 2:18 y Kevin logró bajar hasta los 2:15), regresamos a casa, no sin algunos problemas inesperados, pues al cambiar una de las ruedas del coche por una “galleta” de menor diámetro, el Compact interpretaba la diferencia de giro de los neumáticos como una pérdida de tracción, con lo que actuaba cortando el gas.

Si hubiésemos leído las instrucciones que trae el coche en las que se especifica que el TCS debe desactivarse en estos casos, la vuelta habría sido más tranquila, pero… como buenos hombres, las ignoramos.

El día siguiente serviría para cambiar las preciosas llantas style 32 de 17 pulgadas del Compact por unas style “asabertú” de 15 pulgadas, que son las que traía el coche de serie. La moral de Kevin se hundía más y más con cada tuerca que aflojaba, mientras el 323ti recuperaba una imagen que el dueño no esperaba ver desde el día en que compró las 32.

img_20160819_1559431

El 323ti de Kevin con las llantas de serie (Kevin no sale porque estaba llorando en una esquina).

Por supuesto, no todo fue cambiar las llantas, también tocó preparar la siguiente etapa del viaje, esa que nos llevaría a la meca de los quemados, a Nürburgring. Maletas, cascos, zapatillas de correr, cámara y para Alemania…

Continuará….

Anuncios

11 comentarios en “Viaje a Nürburgring, 1ª parte: Track-day en Circuit des Ecuyers

  1. Pingback: Kilómetros de vacaciones | 4 Wheels 4 Fun
  2. Pingback: Crónica Track Parade 2016 | 4 Wheels 4 Fun
  3. Pingback: Viaje a Nürburgring, 2ª parte: Rodando en el infierno verde | 4 Wheels 4 Fun
  4. Pingback: ¿Son las EBC Yellow Stuff tan buenas como las pintan? | 4 Wheels 4 Fun
  5. Enhorabuena! te llevo siguiendo desde hace un tiempo y tienes unas entradas muy interesantes!

    estoy pensando en entrar en circuito, y me gustaría saber dónde has conseguido las pegatinas para la matrícula, ya que me estoy volviendo loco para encontrarlas!!

    un saludo y sigue así!

    Le gusta a 1 persona

    • Lo primero, muchas gracias por leernos y comentar, y cómo no por los halagos.

      Supongo que te refieres a los cubrematrículas en sí, no a los vinilos del blog. La verdad es que las conseguí en las primeras tandas que hice en mi vida, organizada por nuestros amigos de FuelWasters.

      Son completamente caseras, y están hechas con una lámina de plastico de unos 3mm de espesor (lo blanco donde va el logo del blog) que se enganchan a las matrículas metálicas con unos ganchos pagados a la lámina. En caso de disponer de matrículas acrílicas (como las de mi Compact, por ejemplo), esos ganchos no serían necesarios y bastaría con usar cinta adhesiva de doble cara.

      Lo mejor es que son reutilizables.

      PD: Vista la demanda de información que hay sobre este asunto quizá debamos hacer una mini entrada explicando cómo son las nuestras para que os fabriquéis las vuestras.

      Me gusta

      • gracias por la respuesta! me buscaré algo casero para experimentar…había pensado ya en la cinta de doble cara, pero me parecía complicado encontrar el punto justo entre que pegue bastante(para que no se despegyue) y no demasiado(para que luego sea facil retirarla y no deje residuos). Si haces esa entrada estaré atento!

        un saludo!

        Le gusta a 1 persona

        • Ya nos contarás qué tal esos experimentos! Sobre la cinta de doble cara, no creo que necesites mucha, ya que lo que vas a pegar apenas pesa. Yo creo que se trata más de ponerla donde toca que de poner mucha. Personalmente pondría un poco en ambos extremos y otro poco más en medio, en vez de poner una tira larga que atraviese toda la matrícula.

          Me gusta

  6. Pingback: Un año ya | 4 Wheels 4 Fun

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s